SEICHO-NO-IE DE ESPAÑA

El modo feliz de vivir en armonía con la naturaleza


Deja un comentario

EL CAMINO PARA LA SOLUCION DE TODOS LOS PROBLEMAS

      CORAZÓN BLANCO SOBRE CAMPO MARGARITAS  

El amor de Dios es la fuente de Vida de todos los seres. El amor divino siempre vivifica a todas las criaturas; es una fuerza que nunca deja de vivificar a todo y a todos. Entonces; ¿por qué surgen problemas y contratiempos en nuestra vida?. Esto sucede cuando nuestro estado mental no está en sintonía con Dios. En esta vida, las personas pueden vencer o fracasar. Fracasan cuando su estado mental no es bueno. A las personas que no están en sintonía con Dios las vencen las que siempre están sintonizadas con Dios. Los atletas que participan en los juegos olímpicos son personas con excelente preparación física. Sin embargo, algunos son derrotados porque en el momento decisivo vacilan ante la intensa energía que emana del oponente. No sufra una derrota en el “estadio” de esta vida. Crea firmemente que vencerá. Pero, para vencer, no es necesario oprimir y destruir a los demás. Quien logra manifestar naturalmente la fuerza que recibió de Dios alcanza la victoria, y aquel que no la manifiesta termina fracasando. No es necesario pensar en derrotar al otro. El Yo verdadero del hombre no es un ser mediocre que se perjudica si no derrota a los demás. Concientícese de que el Amor de Dios lo envuelve a usted a todo instante para vivificarlo, y mentalice esto con la mayor frecuencia posible. Aunque se produzca una desarmonía o conflicto en el hogar, no se deje dominar por la ira o el odio. Cuando se intenta solucionar el problema con la mente atribulada de la situación empeora. Cualquiera que sea el problema, usted debe, antes que nada, mentalizar así:”Dios es Amor. En un lugar repleto del Amor de Dios es imposible que surja el mal. El Amor de Dios nos envuelve a todos. Por eso, jamás suceden hechos que nos perjudiquen”. Mentalizando de esta forma, bendiga a los demás y también a si mismo. Sólo entonces, con la mente serena, reflexione sobre las providencias concretas para solucionar el problema, orientado por el amor al prójimo. No se debe intentar resolver la situación mientras los sentimientos estén exaltados, pues en esta circunstancia, no surgen buenas ideas que beneficien a todos, sino pensamientos destructivos. Antes que nada, es necesario mentalizar la bondad de Dios y sentir que Su amor llena nuestro corazón. Enseguida, manteniendo la serenidad mental, se debe tomar medidas adecuadas. Cuando las personas proceden de este modo, el Amor de Dios deshace las tensiones de quienes están involucrados en el conflicto y se extinguen la ira y el odio. Y la Sabiduría de Dios orienta a todos para que todo transcurra de forma armoniosa. (Fuente: Libro: Meditando sobre la Vida. Págs 93,94. Masaharu Taniguchi).

Anuncios


Deja un comentario

LA RIQUEZA ES FRUTO DEL “AMOR”, DE LA “IDEA” Y DE LA “VIDA”.

BONSAILa “intención de servir al prójimo” es amor. Pero, si nos limitamos a pensar simplemente “quiero servir al prójimo” y no sabemos cómo hacerlo, de nada servirá. Concluimos, entonces, que para concretar la riqueza no es suficiente sentir el amor; él precisa estar acompañado de la “idea” que puede ser llevada a la práctica. Preliminarmente, la “riqueza” no es la “acumulación de materia” y sí la concreción de la “idea para servir al prójimo”. En el “deseo de servir al prójimo”, o sea, el amor acrecentando la idea para concretarlo, la riqueza no es más que la manifestación en el mundo de las formas de esas dos existencias espirituales. Pero, para concretarlas es necesario que se les acreciente la “fuerza vital”. Si tenemos “buena idea para servir al prójimo” y sabemos lo que debe hacerse, pero nos limitamos a eso y no actuamos, ni la idea ni el amor se manifestarán en la forma. Para que se manifiesten en el mundo de las formas es indispensable hacer actuar la “fuerza vital”. Se acrecientan el amor, la buena idea y la fuerza vital- así ellos se concretan y pasan a construir la riqueza infinita. Entonces, si queremos realizar en el mundo terrenal el mundo de la provisión abundante como el propio reino de Dios, debemos “buscar, en primer lugar, el reino de Dios y su justicia”, como dijo Jesús. “Reino de Dios” es el mundo de la Imagen Verdadera, o sea, el mundo que preexiste al mundo del fenómeno y lo que “existe” en este mundo es la “justicia”. Por lo tanto, la “justicia del reino de Dios” es la Sabiduría infinita, el amor infinito, la fuerza vital infinita. Si los buscamos, ellos se manifestarán espontáneamente y se realizarán en forma de riqueza infinita.

         El Amor, la Sabiduría y la Vida son existencias invisibles, o sea, son “existencias mentales”. Toda “riqueza” es la concretización de esa existencia mental y por eso ella no es “materia” propiamente dicha. Su sustancia es la “mente”. Si antes que nada, realizamos la riqueza infinita en al mente, se concretará en el mundo fenoménico la riqueza infinita.

         Para realizar en el “mundo de la mente” la riqueza  infinita no hay medio más eficiente que la Meditación Shinsokan, porque en esa práctica visualizamos el amor, la sabiduría, la vida y la provisión infinitos de Dios como existencias reales y los diseñamos, nítidamente, en la mente. (Fuente: La Verdad de la Vida, vol. 8. Págs. 143-144. Masaharu Taniguchi).

Si desea comprar el libro que contiene este artículo, por favor, visite nuestra librería y póngase en contacto con nosotros. Muchas gracias.