SEICHO-NO-IE DE ESPAÑA

El modo feliz de vivir en armonía con la naturaleza


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¿QUE DETERMINA EL DESTINO DEL HOMBRE?

BONSAIEL DESTINO DEL HOMBRE ES DETERMINADO POR LA DECISIÓN DEL INCONSCIENTE QUE AFLORA, DE SÚBITO, A LA MENTE.

         Sea una persona de éxito o fracasada, pobre o rica, depende en último análisis de la alternativa por la cual la persona opta, a través de la “idea que surge de repente”. ¿Y de dónde proviene esa “idea que surge de repente”?. En la mayoría de los casos, por más que conscientemente haya argumentaciones, en lo íntimo una fuerza extraña, “incontrolable”, va arrastrando a la persona, llevándola a una decisión. Por eso, aunque conscientemente la persona esté pensando “Quiero mucho dinero para mi mantenimiento”, si en el fondo del subconsciente está acumulada la idea “Quien es rico no puede ir para el Cielo; yo, como quiero ir para el Cielo, no puedo hacerme rico”, el subconsciente determina eso al inconsciente (la idea que surge de repente) de esa persona, y la hace pobre, aun contrariando el deseo del consciente.

Por eso, para hacerse rica, es preciso que la persona lea frecuentemente libros que contienen la Verdad, según la cual Dios es amor infinito y le place proveer a los hombres infinitamente, eliminando así el “complejo de pobreza” (pensamiento erróneo de querer ser pobre) alojado hasta entonces en el subconsciente y, en su lugar, cultivar el pensamiento: “Yo soy hijo único de Dios que es poseedor de riqueza infinita”.

         A medida que fui leyendo la Sutra de Loto ya mencionada, la Biblia, los libros de pensadores iluministas americanos, la idea que yo mantenía hasta entonces de que “solamente el pobre consigue la salvación de Dios” fue siendo expulsada de mi subconsciente, poco a poco. La idea de que “enriqueciéndome será castigado por Dios”, que dominaba, fue siendo sustituida por la idea de que “si no me enriquezco, estaré siendo ingrato a Dios, pues así no estaré concretando la Vida ilimitada y magnífica”. Para volver ricos a los hombres y hacerlos vivir una vida abundante, no hay otro medio sino divulgar ese pensamiento. Fue por este motivo que comencé a publicar la revista Seicho-No-Ie, destinada a trasmitir esa Verdad. Este fue el punto de partida de Seicho-No-Ie, el movimiento de divulgación de la Verdad, que está propagándose en el mundo entero. (Fuente: Libro: La Verdad de la Vida. Vol. 8. Págs. 153,154. Masaharu Taniguchi). 

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LA RIQUEZA ES FRUTO DEL “AMOR”, DE LA “IDEA” Y DE LA “VIDA”.

BONSAILa “intención de servir al prójimo” es amor. Pero, si nos limitamos a pensar simplemente “quiero servir al prójimo” y no sabemos cómo hacerlo, de nada servirá. Concluimos, entonces, que para concretar la riqueza no es suficiente sentir el amor; él precisa estar acompañado de la “idea” que puede ser llevada a la práctica. Preliminarmente, la “riqueza” no es la “acumulación de materia” y sí la concreción de la “idea para servir al prójimo”. En el “deseo de servir al prójimo”, o sea, el amor acrecentando la idea para concretarlo, la riqueza no es más que la manifestación en el mundo de las formas de esas dos existencias espirituales. Pero, para concretarlas es necesario que se les acreciente la “fuerza vital”. Si tenemos “buena idea para servir al prójimo” y sabemos lo que debe hacerse, pero nos limitamos a eso y no actuamos, ni la idea ni el amor se manifestarán en la forma. Para que se manifiesten en el mundo de las formas es indispensable hacer actuar la “fuerza vital”. Se acrecientan el amor, la buena idea y la fuerza vital- así ellos se concretan y pasan a construir la riqueza infinita. Entonces, si queremos realizar en el mundo terrenal el mundo de la provisión abundante como el propio reino de Dios, debemos “buscar, en primer lugar, el reino de Dios y su justicia”, como dijo Jesús. “Reino de Dios” es el mundo de la Imagen Verdadera, o sea, el mundo que preexiste al mundo del fenómeno y lo que “existe” en este mundo es la “justicia”. Por lo tanto, la “justicia del reino de Dios” es la Sabiduría infinita, el amor infinito, la fuerza vital infinita. Si los buscamos, ellos se manifestarán espontáneamente y se realizarán en forma de riqueza infinita.

         El Amor, la Sabiduría y la Vida son existencias invisibles, o sea, son “existencias mentales”. Toda “riqueza” es la concretización de esa existencia mental y por eso ella no es “materia” propiamente dicha. Su sustancia es la “mente”. Si antes que nada, realizamos la riqueza infinita en al mente, se concretará en el mundo fenoménico la riqueza infinita.

         Para realizar en el “mundo de la mente” la riqueza  infinita no hay medio más eficiente que la Meditación Shinsokan, porque en esa práctica visualizamos el amor, la sabiduría, la vida y la provisión infinitos de Dios como existencias reales y los diseñamos, nítidamente, en la mente. (Fuente: La Verdad de la Vida, vol. 8. Págs. 143-144. Masaharu Taniguchi).

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